Antagonismo superficial:
En el escenario contemporáneo, puede convertirse en un supuesto cambio hacia el mal, cuando podemos hacer lo que nos corresponde a cada uno, cambiamos de parecer por qué es más fácil ir contracorriente que despertar del sueño dogmático, que está lleno de cambios falsos, discriminación, prejuicios, mentiras, etc.
Es deficiente, pensar que podemos ser verdaderos, pues lo verdadero es lo que está siempre cambiando, las cosas en sí. Quizá tengamos que pasar por un antagonismo superficial para valernos de nuestros propios criterios.
